Mejora la estructura del suelo: Ayuda a mantener una buena estructura y drenaje del sustrato.
Aumenta el proceso de fotosíntesis: El calcio y el magnesio son esenciales para este proceso.
Mantiene la vida bacteriana: Mejora la alimentación de las plantas.
Aporta Calcio y Magnesio: Estos nutrientes son fundamentales para el crecimiento y desarrollo de las plantas.
